Llegás y pasás por registro
Las puertas y el camping abren al mediodía con todo el día por delante. El registro está en la entrada: te identificás ahí y de ahí seguís manejando despacio hacia los bloques de camping.

¿Qué se siente pasar Año Nuevo entre dos escenarios, camping y árboles en The Park at Ocean Ranch? Así corre la noche de Año Nuevo en La Selva del Bajo, al aire libre cerca de Jacó. Acá va, contada tal como pasa. Si lo que buscás es una zona de acampada en Jacó para otra fecha, esa guía compara lo que hay en el pueblo.
Las puertas y el camping abren al mediodía con todo el día por delante. El registro está en la entrada: te identificás ahí y de ahí seguís manejando despacio hacia los bloques de camping.
Seguí las indicaciones de parqueo y camping de tu pase. Traé una carpa y armala mientras todavía queda luz. La media hora que invertís ahora te ahorra una pelea a oscuras después.
Arranca el bajo y todo el mundo camina hacia el mismo punto. El escenario queda en el medio, así que podés ir a la carpa por un buzo entre tracks y volver sin perderte nada. El arte junto a la pista se ve distinto ahora que a las cinco de la tarde.
En algún momento el cuerpo decide por vos. Te acostás con los tapones puestos, porque el volumen no baja por cortesía con nadie, y sentís el bajo llegar como un latido a través de la lona. Quien aguanta despierto ve el cielo aclarar sin que nadie lo anuncie.
El 1 de enero, quienes acampen se quedan hasta las 11 a. m. Si te toca manejar, manejá despierto de verdad: dos horas de sueño no cuentan como descanso.
No hay un plano actualizado del festival disponible. Consultá la ubicación del venue en Google Maps para encontrar The Park at Ocean Ranch.
Digámoslo sin vueltas: esto no es un camping tranquilo. El sonido no baja porque a alguien le dio sueño, y quien se acuesta temprano lo hace con tapones puestos. Traé unos buenos y un par de repuesto para prestar, porque siempre hay alguien que olvidó los suyos.
Elegí tu espacio pensando en cómo dormís de verdad. Más lejos del escenario, mejor sueño y más caminata; más cerca, al revés. Si venís acompañado, resuelvan eso juntos antes de bajar el equipo, porque mover una carpa armada a las dos de la mañana no le gusta a nadie.
Entre vos y el suelo poné una colchoneta o un aislante. Pesa poco y cambia la noche más que cualquier bolsa de dormir cara: de día pega calor, en la madrugada la humedad se mete por todos lados y fuera del escenario hay poca luz. La frontal no es un accesorio, es parte del equipo.
Acampar solo se puede, y hay quien lo prefiere así. Pero el equipo pesa menos repartido entre cuatro, alguien te guarda el espacio mientras parqueás y siempre queda quien maneje de vuelta.
La página de invitaciones te da un enlace propio y una tarjeta QR con tu nombre. Cada persona que se registra desde ahí te suma dos puntos en el ranking de embajadores, y los niveles de arriba desbloquean un upgrade VIP más consumo de comida y bebida, en cupos limitados.
Si lo tuyo es meter mano antes o después del bass, eso se apunta en voluntariado. Las entradas ya están a la venta. Elegí tu noche y comprá entradas para La Selva del Bajo en The Park at Ocean Ranch.
Acá el escenario no se calla porque vos te acostaste, y esa es toda la condición del camping.
500 personas, y se va a agotar. La crew produce encuentros de ese tamaño y no más, así que el terreno no se siente como parqueo de feria. El aforo real de la edición de Año Nuevo sale con el anuncio.
El mapa marca camping arbolado, así que árboles hay. Cuánta sombra te toca depende de dónde te pongás y de cómo caiga el plano final sobre el terreno real. Eso lo confirman las instrucciones de llegada.
Las puertas y el camping abren al mediodía del 31 de diciembre; el programa musical oficial va de 12 p. m. a 3 a. m. Cualquier excepción va escrita en las instrucciones de llegada, no acá. Si venís desde lejos, revisá cómo llegar y calculá tu salida hacia atrás.
No prometemos vigilancia ni guardarropa, así que empacá pensando en eso: lo de valor encima o bajo llave en el carro, y en la carpa solo lo que no te doliera perder. Un encuentro chico con caras conocidas ayuda, pero no es un seguro.
Si ya te estás viendo ahí, lo que sigue es el equipo. Las entradas ya están a la venta. Elegí tu noche y comprá entradas para La Selva del Bajo en The Park at Ocean Ranch. Lo que falte, mandanos WhatsApp al +1 518 351 6952 o buscanos en Instagram como @laselvadelbajo.