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JUNGLE · BREAKS PICADOS · SOUND SYSTEM

JUNGLE
EN COSTA RICA.

Árboles densos de noche con rayas de luz verde y morada entre los troncos

En este sitio la palabra jungle quiere decir dos cosas y las dos son ciertas: la traducción del nombre que llevamos en la puerta, y un género británico de principios de los noventa hecho de breaks picados a 160 pulsos. Ya hicimos el chiste, así que de acá en adelante hablamos del género.

90s

Reino Unido

Nació en las raves inglesas de principios de la década, cuando la gente empezó a acelerar discos viejos de funk hasta que la batería quedaba irreconocible.

160

Pulsos por minuto

Más o menos ese rango, a veces 170. Rápido arriba y lento abajo: la batería corre al doble de la línea de bajo, y la misma canción se baila a dos velocidades.

1 break

Cortado en pedazos

Un solo compás de batería grabado en los sesenta, recortado golpe por golpe y reordenado, sostiene una cantidad absurda de tracks del género.

De dónde sale

El punto de partida son las raves británicas del final de los ochenta, cuando el hardcore corría a una velocidad que hoy parece de caricatura: pianos, voces aceleradas y baterías sampleadas de discos de funk de los sesenta. Nadie tocaba esos ritmos, se robaban. Un sampler barato y un compás prestado daban para una noche entera.

La otra mitad viene de Jamaica, o mejor dicho de los barrios londinenses donde crecieron hijos y nietos de caribeños. De ahí salió la manera de hacer la fiesta: el sound system armado por la misma gente que lo baila, el acetato cortado esa misma semana para que nadie más lo tenga, el MC hablando encima del track, y sobre todo un bajo tratado como instrumento principal. Juntá eso con los breaks acelerados y ya tenés jungle.

Hay un detalle en el medio que vale la pena nombrar bien. El break más usado sale de "Amen, Brother", un lado B de los Winstons de 1969, seis segundos de solo de batería que alguien pasó a un disco de samples en los ochenta. Los productores de jungle lo agarraron y en vez de ponerlo en loop lo picaron en pedazos y lo rearmaron al revés, al derecho, a la mitad. De ese compás salieron miles de canciones distintas.

A mitad de los noventa el sonido se fue poniendo más limpio y más de estudio. Las baterías se calmaron en patrones de dos golpes, el bajo pasó a diseñarse en vez de samplearse, y la etiqueta cambió a drum and bass. La palabra jungle quedó pegada a lo crudo, y años después volvió sola con productores nuevos.

Cómo distinguir jungle de drum and bass

  1. Escuchá la batería primero

    Si el patrón cambia cada compás, si hay redobles, si te cuesta contar de a cuatro, es jungle. El drum and bass ordena eso en dos golpes que se repiten casi sin moverse, y por eso se baila más parejo.

  2. Después buscá el bajo

    El jungle usa un sub sacado del reggae: una nota redonda y larga que se queda quieta debajo del caos de arriba. El dnb moderno trata el bajo como un sonido para esculpir, con distorsión y cambios de tono dentro de cada nota.

  3. Fijate en la energía

    El jungle suena a fiesta: voces de ragga, sirenas, gritos de gente pidiendo que lo pongan otra vez. El dnb suele armarse alrededor de un momento, con una entrada larga que prepara el drop. Uno te suelta en la pista, el otro te lleva de la mano.

Jungle en Costa Rica

Hasta donde sabemos, acá no existe una escena de jungle. No encontramos fiestas dedicadas ni DJs que vivan de eso, y en las pocas noches de bajos que hay en el país el género aparece de a un track suelto, cuando aparece.

Lo curioso es que la mitad jamaiquina de esta historia sí es conocida en el país. Costa Rica tiene costa caribe, tiene Limón y tiene tradición de reggae y sound system desde hace décadas. El aparato cultural del jungle, un equipo grande puesto por la gente del barrio y un bajo que manda, acá no hay que explicarlo. Lo que falta es que alguien le ponga los breaks encima.

Si mezclás jungle y estás leyendo esto desde el país, escribinos. En la convocatoria de artistas nunca hubo casilla de género y no vamos a agregar una. Las entradas ya están a la venta. Elegí tu noche y comprá entradas para La Selva del Bajo en The Park at Ocean Ranch.

Preguntas sobre el género

¿Jungle y drum and bass son lo mismo?

Depende de a quién le preguntés, y esa es la respuesta honesta. Para mucha gente el jungle es el nombre viejo de lo mismo. Para quien lo vivió, son dos cosas distintas que comparten tempo: una hecha de breaks robados y la otra de baterías programadas. Nosotros usamos jungle para el sonido picado y drum and bass para el resto.

¿Qué es exactamente el amen break?

Seis segundos de solo de batería grabados por los Winstons en 1969 para el lado B de un sencillo. Un disco de samples lo puso en circulación veinte años después y terminó siendo la base de géneros enteros. El baterista nunca cobró un centavo, cosa que conviene saber antes de romantizar la historia del sampleo.

¿De dónde viene el nombre?

Nadie se pone de acuerdo y las versiones que circulan se contradicen. Hay quien lo rastrea a una zona de Kingston, quien lo atribuye a una frase gritada en un track y quien dice que así le decían a la fiesta antes que a la música. Preferimos dejarlo en que no sabemos.

¿Va a sonar jungle esa noche?

No lo podemos prometer. Dubstep y bajos experimentales es el cartel, y cómo entra otro género ahí es decisión de los DJs. Lo que sí sabemos: el 30 % del sondeo pide drum and bass, y esa conversación la tenemos aparte en drum and bass en Costa Rica.

Y en el festival de verdad

Dos escenarios usados en secuencia, bloques de camping entre árboles, arte, baños y registro en The Park at Ocean Ranch. Las puertas abren al mediodía y la música oficial va de 12 p. m. a 3 a. m., con tope de 500 personas y la carpa a la par de la pista. El bajo pasa entre los troncos sin pedir permiso, que es donde los dos significados se tocan de verdad. Los vecinos de al lado son el UK garage, el dub y el neurofunk.

Drum and bass en Costa Rica